Paisajes comestibles













Paisajes comestibles
En la segunda edición de Revista Chiú, nos sumergimos en los paisajes comestibles del Ecuador. Reflexionamos sobre cómo la identidad, las dinámicas sociales y las tradiciones de nuestros territorios se configuran a partir de la relación con la vegetación, la comida y los sistemas alimentarios. A través de ensayos, reportajes, guías, fotografía y más, exploramos cómo las plantas nativas y la gastronomía ayudan a contar la historia de un lugar y de sus diversos ecosistemas.
Esta edición propone leer el paisaje como un archivo vivo, es una invitación a experimentar la comida como una forma de cuidado y de resistencia.
Más sobre esta edición
Yuliana Ortiz Ruano analiza cómo el paisaje es también alimento para la escritura. Santiago Rosero nos lleva de viaje al Chocó Andino para entender cómo se alimenta uno de los paisajes más biodiversos del planeta. Pía Molina explora la rebeldía de las plantas alimenticias no convencionales. Jerry Toth narra la historia de un bosque comestible que lo llevó a descubrir los árboles de cacao más antiguos del país. Spora Iniciativa comparte un diario de foraging en los Andes ecuatorianos. Geovanna Posso nos introduce en los paisajes comestibles de una Esmeraldas que ya no existe. Nicolò Paganelli nos cuenta una historia metabólica de las Islas Galápagos. También incluimos historias sobre los árboles de cacao más antiguos del país, perfiles sobre guardianes de semillas, una guía de las frutas nativas más representativas de Sudamérica, y crónicas de la visita a bares y restaurantes que, como imaginó Pla, traen el paisaje a la cazuela. Culminamos con una sección poesía y arte, y hasta te revelamos tus astros botánicos.
Estos textos revelan cómo las plantas comestibles no solo alimentan nuestros cuerpos, sino también nuestras memorias y formas de vida. Cada artículo e imagen contribuye a trazar una cartografía sensorial y emocional del país, centrada en prácticas alimentarias, saberes ancestrales y propuestas para habitar el territorio de forma más consciente.
Coproducida junto con Severo Editorial, Paisajes comestibles reúne el trabajo de alrededor de 35 escritores, diseñadores y fotógrafos.