¿Qué tan importante es el diseño en la gastronomía?

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Un perfil del diseñador Andrés Jaramillo y su incursión en el Food Design


 

Andrés Jaramillo tiene un buen ojo para la estética de espacios y productos, pero se dedica a mucho más. Hace un poco de todo: principalmente es un diseñador freelance, también diagrama una revista de deportes de aventura, 4x4 y rally; es socio y emprendedor del restaurante mexicano La Candelaria y es baterista de la banda Muscaria. Es decir, se mantiene ocupado. Pero, dentro de lo que aparentaría ser una vida bastante intensa, Jaramillo realiza un trabajo minucioso y ordenado, donde siempre gravita hacia proyectos pulidos y bien hechos. En el transcurso de la construcción de nuestra Guía de Cervezas Artesanales pudimos conocer el trabajo de Andrés.

Nos sorprendió que la imagen de varias de las cervezas artesanales que hay en en el mercado quiteño fueron diseñadas por él. Andrés tiene una relación especial con la gastronomía y siempre la vincula con el diseño: desde la apreciación por una buena comida a la creación de una marca y el diseño de espacios. 

Aprecio la gastronomía, me gusta comer bien, viajar y experimentar. Me llama la atención cuando te ofrecen un plus, no importa si es el carrito de la calle o el mejor restaurante de Quito: cuando logras transmitir que haces las cosas bien, se siente.”



Desde pequeño le interesó el diseño de producto, valorándolo en caramelos y golosinas que venían de afuera y tenían un look diferente. Así comprendió que el objetivo de este tipo de diseño es agradar al consumidor y producir la compra: “Mistifica el producto, le da un valor agregado.” El cuidado que le das a los elementos de diseño dentro de un restaurante te ayuda a comunicarte con el cliente y da un valor agregado; por ejemplo, en piezas gráficas, señalética, el menú, las adaptaciones de marca y el logo. También sucede cuando vas al supermercado y tienes una gran variedad de opciones de las cuales escoger.

Para Andrés es un buen ejercicio poner atención a los detalles de los productos, identificar qué destaca en la presentación, el texto incluido en las letras pequeñas, qué tan depurado está el diseño, entre otras cosas.

“El diseño te identifica con la visión de la marca, es un acercamiento al producto y al consumidor, puedes valorar el costo de esa marca y considerar la compra. Si ves algo que se siente mal ya sabes de qué pata cojea el negocio. Solo viendo, analizando el envase o el entorno, puedes hacer un primera valoración de la experiencia que te espera. Son conceptos que deben ir a la par: calidad del producto y la imagen.”


Jacks IPA Doggerlander

El diseño en la gastronomía local



Andrés valora el desarrollo que ha habido en el diseño de envases y productos de bebidas alcohólicas locales, como los que él diseña. Nos cuenta que en Ecuador están saliendo marcas de ginebras artesanales y resulta interesante ver los conceptos de imagen que nacen para estos productos. “Las etiquetas son un espacio metódico y minucioso para trabajar, los espirituosos tienen muchos elementos en chiquito que debes comunicar. Quieren vender una experiencia, un producto premium, ya no solo el trago.”

En cuanto al diseño de interiores y espacios en el país, mantiene que la decoración ha mejorado notablemente. “Antes era como un accidente, le atinabas o no. A menudo se sentía desorden. No había un concepto en arquitectura, imagen o diseño del local. Y tampoco estaba conectado con la propuesta gastronómica”. Hoy en día hay mayor competitividad y eso obliga a los restaurantes a subir el nivel en términos de diseño y decoración. Ahora, puedes ver restaurantes desde la parte de afuera que te provocan entrar solo por la estética. 

 

El trabajo de Andrés


 

Después de salir de la universidad y empezar a tomar sus primeros trabajos de diseño, Andrés vio la oportunidad de negocio de dar un valor agregado a los emprendimientos gastronómicos de sus amigos y conocidos a través de la creación de una imagen de marca más creativa. Así, empezó a relacionarse con pequeñas empresas como Cervecería Doggerlander. Esto fue hace 7 o 6 años aproximadamente, época durante la cual se empieza a generar boom de las cervezas artesanales en el país. Durante los siguientes años fue incrementando su lista de clientes cerveceros y de otros tipos de emprendimientos.

Andrés aprecia trabajos donde tiene la libertad de poner su input en base a la idea del cliente, mas no seguir una referencia personal con la que el cliente idea su marca. Por ejemplo, cuando trabajó con la marca Una Más, el cliente solo tenía el nombre que quería dar a cada tipo de cerveza, como blanquita o negrita. En base a eso, desarrolló el diseño de unas chicas que tenían las características del nombre de la cerveza.

Este trabajo fortaleció y diferenció la identidad de la marca.

Para lograr desarrollarse creativamente Andrés prefiere tener un estilo no tan marcado, que le permita ser versátil. Sin embargo, Andrés admite que mantiene rasgos propios que hacen que su trabajo sea identificable. Por lo general, le buscan por la ilustración a mano con alto contraste, líneas marcadas, concretas y estilizadas, un estilo de estampado. “Pienso las cosas en capas de colores sólidas, no me gustan los degradados. Me gustan los bloques limpios, donde generas una buena impresión, como una golosina con los colores cargados, contraste y que esté limpio. Tiene que sugestionar el tacto.” Algo muy importante en el proceso de creación de una imagen de marca es generar un universo o una historia que convierta a la estética en una experiencia: “Mi trabajo es generar una visión respecto de una marca que tiene su concepto y su atmósfera.”

 


 
 

El diseño gráfico, de producto y de espacios es uno de los intereses de Revista Chiú, por eso buscamos publicar cada vez más piezas sobre Food Design. A continuación, puedes ver una galería que hemos montado con nuestros diseños favoritos de Andrés jaramillo:

 
 

Una ventana al trabajo del diseñador

Andrés Jaramillo

 
CULTURAAbril Macías