Corfú


Tulipán. Fotografía por Andrei Terán.

Tulipán. Fotografía por Andrei Terán.


 
Hay sabores que superan el instante. ¡El paladar y el cerebro pueden hacer las conexiones más sorprendentes! Para mí, tomar un helado Corfú es a veces un nostálgico ritual: es volver a sentir cerca a mi padre y regresar a esos momentos en los que disfrutamos juntos de una golosina después de entrenar.
 

Corfú se ha convertido en un verdadero clásico quiteño; más de uno tiene historias que vivió junto a sus refrescantes helados, su exquisito café o su deliciosa línea de pastas y postres. Con más de treinta años en el mercado, Corfú es una marca a la que ya le tenemos cariño; un cariño correspondido, pues la calidad y la evolución de la empresa han logrado seguir complaciendo el gusto de los ecuatorianos.

Tuve la oportunidad de estar tras bastidores y entender el proceso verdaderamente artesanal que constituye la producción de helados Corfú. La fórmula es de origen italiano, y esa es la base de todos sus sabores.

Vi como, por ejemplo, para el helado de mandarina, se exprimen una por una las frutas, cuidando que el recubrimiento amargo no se mezcle con el zumo final. Este tipo de detalles se pueden notar en todo el proceso. A continuación, la base frutal, en este caso, pasa por una fase que incluye pasteurización, reposo, formulación en una batidora vertical y, finalmente, la congelación inmediata que sucede a menos veinte y cinco grados centígrados. El helado luego se coloca en las bachas y espera en el congelador hasta su local de destino. Estoy, por supuesto, resumiendo un proceso que dura varias horas, e involucra a una considerable cantidad de personas comprometidas con su trabajo.


 
 

Entre los sabores más consumidos están el de mora, vainilla, mandarina, macadamia y chocolate, siendo estos ya íconos de la marca. Otro dato curioso es que todos los conos y canastas con los que se presenta el helado son elaborados ahí mismo y tienen su propia receta. Pero, más allá de su calidad, un aspecto sumamente valioso de la trayectoria de Corfú es que ha seguido apostando por la innovación. Un ejemplo de ello es su helado NIU, que es el resultado de batir cuatros sabores diferentes a la vez en máquinas sincronizadas. El resultado: helado recién batido, suave, cremoso y de sabores intensos. Los helados a disposición cambian todo el tiempo. Pudimos probar un cono de chocolate, taxo, mora y naranjilla; sí, todos los sabores en un solo cono. ¡Alucinante!

Por esto y muchos más, Corfú sigue siendo el favorito de los quiteños y ecuatorianos que visitan la capital. No pierdan la oportunidad de disfrutar este lugar, sus varios locales y la calidad de un helado hecho con amor.

Fotografía de Andrei Terán

Fotografía de Andrei Terán


Corfú (MATRIZ)

CONTACTO

(02) 2224-3507

https://corfuecuador.com/

HORARIO

Lunes - Sábado 07:00 - 20:30

Domingo 07:00 - 19:30